El “baile de San Vito”o la “danza de los malditos”.

El 1 de agosto de 1518, en Estrasburgo (Francia), llega a su apogeo el fenómeno social acaecido en la Europa medieval, conocido como “balie de San Vito”. Aproximadamente 400 personas bailan enloquecidamente en las calles sin parar. La mayoría murió como consecuencia de infartos cardíacos, ataques cerebrovasculares y agotamiento.

coreomaniaEl fenómeno se conoce como choreomanía; del griego khoreia, baile, y manía, locura. Su origen se puede buscar en un contagio colectivo psicótico, con tintes religiosos e incluso biológicos.

La coreomanía, danzamanía, enfermedad del baile, manía de bailar o, popularmente, baile de san Vito fue un fenómeno social que se produjo principalmente en el continente europeo entre los siglos XIV y XVII.

El conjunto de estos términos harían referencia a un proceso, individual o colectivo, en el que los afectados realizan movimientos involuntarios, incontrolados, irregulares y espasmódicos de las extremidades que muchas veces se asemejan a un baile, unidos a otras manifestaciones como falta de coordinación, dificultades para caminar, hablar o tragar, cambios de personalidad y trastornos cognitivos. Las danzas medievales alemanas, holandesas, francesas y españolas serían recogidas en diversos cuadros y tendrían su expresión literaria en el género de las danzas de la Muerte.

El término fue acuñado por Paracelso (1493-1541),  y se consideró inicialmente una maldición enviada por un santo, por lo general San Juan Bautista (de ahí que a veces se la llamara enfermedad o manía de san Juan) o de San Vito (lo más común), y por lo tanto era conocido como “Danza de San Vito “o” Baile de San Juan “. Las víctimas de la manía de la danza a menudo terminaban sus procesiones en lugares dedicados a ese santo, al que se rezó en un esfuerzo por poner fin al baile; los episodios a menudo estallaron alrededor de la época de la fiesta de San Vito. San Vito fue un mártir siciliano del siglo IV, y es el patrón de los bailarines.

El primer caso conocido de coreomanía se dio en Nochebuena de 1012 en Kölbigk (Alemania). Unas 18 personas se reunieron delante de la iglesia y se pusieron a bailar con abandono. El párroco, indignado por este comportamiento, los maldijo para que no pudiesen dejar de bailar durante un año entero. Los afectados no recuperaron el control de su cuerpo hasta la Navidad siguiente, cuando cayeron en un sueño profundo del que algunos no volvieron a despertarse.

coreomania2Otros brotes se produjeron durante el siglo XIII, incluyendo uno en 1237 en la que un gran grupo de niños viajó desde Erfurt a Arnstadt, saltando y bailando todo el camino, en similitud marcada con la leyenda del flautista de Hamelin. En este episodio más de 100 niños fueron afectados por la coreomanía en Erfurt y se fueron bailando y brincando por el camino hasta Arnstadt, cerca de 25 kilómetros; cuando llegaron a esta población cayeron rendidos al suelo y cuando sus padres los llevaron de regreso a sus casas muchos murieron y otros quedaron sufriendo de temblores toda su vida.

El 24 de junio 1374, uno de los mayores brotes comenzó en Aix-la-Chapelle, Aachen (Alemania), antes de extenderse a otros lugares como Colonia, Flandes, Franconia, Hainaut, Metz, Estrasburgo, Tongeren o Utrecht, y a países como Italia y Luxemburgo. Otros episodios se produjeron en 1375 y 1376, con incidentes en Francia, Alemania y Holanda, y en 1381 se produjo un brote en Augsburgo.

Sobre el brote de Estrasburgo de 1518, se sabe que una mujer llamada Frau Troffea comenzó a bailar en la calle; en cuatro días se le unieron 33 personas, y en un mes había 400 bailarines, muchos de los cuales sufrieron ataques al corazón y murieron.Documentos históricos, incluyendo «apuntes de doctores, sermones, crónicas locales y regionales e incluso notas publicadas por el municipio de Estrasburgo» son enfáticas en que las víctimas bailaban.

coreomania5A tal punto llegó esta locura que en un edicto publicado el 18 de noviembre de 1374 por los magistrados de Maastricht, se prohibió a todo el que sufría de coreomanía que bailara en la iglesia o en la calle; tan solo se les permitía bailar en sus casas.

En cuanto a a los posible tratamientos o reacciones, en el brote de 1374 que se produjo poco después de la pandemia de Peste Negra  fue tratado de una manera similar: se aisló a los bailarines, y algunos fueron exorcizados.  Aquellos que creyeron que el baile era una maldición provocada por San Vito respondieron rezando y haciendo peregrinaciones a los lugares consagrados a Vito.

Una de las primeras tentativas para evitar que la gente siguiera frenéticamente con sus movimientos espasmódicos fue acompañarlos con música, ya que por aquel entonces se consideraba que de esa forma podían equilibrar su cuerpo y alma, y dar armonía a esos arranques epilépticos, pero lo único que se conseguía era un acrecentamiento del estado hipnótico de los afiebrados bailarines.

Después del siglo XIV la coreomanía se hizo cada vez más rara, hasta que desapareció en el siglo XVII.

Entre las posibles explicaciones de este fenómeno se ha hablado de sustancias psicotrópicas, encefalitis, tifus, sectas e histeria colectiva, pero no existe ninguna teoría clara. Una de las teorías más importantes es que las víctimas sufrían de envenenamiento por cornezuelo, llamado ergotismo y que era conocido como fuego de San Antonio en la Edad Media. Durante las inundaciones y los períodos húmedos, el cornezuelo crecía y afectaba al centeno y otros cultivos.

El ergotismo, denominado en el uso coloquial como “fiebre de San Antonio”, “fuego de San Antonio” o “fuego del infierno”, es una enfermedad causada por la ingesta de alimentos contaminados por micotoxinas (toxinas producidas por hongos parásitos), o por abuso de medicamentos que contengan esta misma sustancia. Está causado fundamentalmente por el ergot o cornezuelo (Claviceps purpurea) que contamina el centeno y, mucho menos frecuentemente, la avena, el trigo y la cebada.

Una de las sustancias producidas por el hongo es la ergotamina, de la cual deriva el ácido lisérgico. Los efectos del envenenamiento pueden traducirse en alucinaciones, convulsiones y contracción arterial, que puede conducir a la necrosis de los tejidos y la aparición de gangrena en las extremidades principalmente.

coreomania6Durante la Edad Media las intoxicaciones con ergot eran tan frecuentes que se crearon hospitales donde los frailes de la orden de San Antonio se dedicaban en exclusiva a cuidar de estos enfermos. Estos frailes llevaban hábito oscuro con una gran T azul en el pecho.

Otra posible explicación sería que los brotes fueron producidos por Corea. Corea o Chorea sancti viti (del latín Baile de San Vito) es un término usado para un grupo de trastornos neurológicos denominados disquinesia, caracterizados por movimientos involuntarios anormales de los pies y manos, vagamente comparables a bailar o tocar el piano. Se presenta por contracciones irregulares que no son repetitivas ni rítmicas, pero parecen fluir de un músculo al siguiente.

El término corea fue dado por el médico y alquimista Paracelso (1493-1541) para estos males danzantes y, después del Medievo, pasaría a definir dos formas distintas de enfermedades neurológicas: la corea de Syndenham (descrita el 1668) o corea menor (debida a una fiebre reumática posterior a una infección faringoamigdalar por el Streptococcus pyogenes) y la corea de Huntington (descrita en 1872) o corea mayor (genética, hereditaria y degenerativa).

La corea, se caracteriza por síntomas similares a los de la manía de baile, aunque también se ha hablado de forma poco convincente y no se ha considerado como una forma de epilepsia y los científicos han descrito la manía de baile como un “trastorno mental colectivo”, “trastorno histérico colectivo”, y “la locura de masas”.

La corea menor fue tipificada en 1625 por Horstius, pero la descripción más completa y precisa fue publicada en 1686 por Sydenham, a consecuencia de lo cual la enfermedad lleva hoy su nombre.

La corea de Sydenham —también conocida como “corea menor”, “mal de San Vito” o “baile de San Vito”, chorea sancti viti, “corea aguda” o “corea reumática”— es una enfermedad infecciosa del sistema nervioso central, debida a una fiebre reumática posterior a una faringoamigdalitis producida por la bacteria Streptococcus pyogenes. Algunos casos raros pueden estar asociados con el embarazo, y en este caso se denominan “corea gravídica” o chorea gravidarum.

El dolor y la irritación de garganta suelen preceder a las manifestaciones clínicas de la corea en sí. Esto se debe a la infección orofaríngea con S. pyogenes. Transcurridas entre 1 y 5 semanas, se presentan síntomas súbitos y agudos de fiebre reumática.

Normalmente, el primer y principal síntoma concreto de la corea de Sydenham suele referirse a cambios inexplicables en el trazo de la letra manuscrita.

Los signos coreicos consisten en contracciones incontrolables y espasmódicas de diversos grupos musculares, carentes de eficacia y similares a fasciculaciones(éstas últimas no producen desplazamiento de la articulacion). Casi siempre, el paciente ha perdido la motricidad fina en los dedos y las manos, lo que explica los cambios patológicos en la escritura manual.

coreomania4Los movimientos coreicos son continuos, incesantes, reiterativos y, si bien suelen localizarse en los miembros, no es raro observarlos también en cara y cuello.

La enfermedad de Huntington (llamada también corea de Huntington y conocida antiguamente como baile de San Vito o mal de San Vito, es un trastorno genético hereditario cuya consideración clínica se puede resumir en que es un trastorno neuropsiquiátrico. Sus síntomas suelen aparecer hacia la mitad de la vida de la persona que lo padece (unos 30 ó 50 años de media) aunque pueden aparecer antes y los pacientes muestran degeneración neuronal constante, progresiva e ininterrumpida hasta el final de la enfermedad que suele coincidir con el final de su vida por demencia y muerte.

La enfermedad produce alteración psiquiátrica y motora, de progresión muy lenta, durante un periodo de 15 a 20 años. El rasgo externo más asociado a la enfermedad es el movimiento exagerado de las extremidades (movimientos coréicos) y la aparición de muecas repentinas. Además, se hace progresivamente difícil el hablar y recordar. En las etapas finales de la enfermedad, la duración de los movimientos se alarga, manteniendo los miembros en posiciones complicadas y dolorosas durante un tiempo que puede prolongarse hasta horas.

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Publicado el 3 agosto, 2015 en Historia. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Interesante. El comportamiento colectivo es a veces inexplicable. Sobre todo para los que permanecen ajenos a dicho comportamiento y lo contemplan como meros espectadores.

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