Historias e hitos de la Ciencia y la Tecnología (IV). Los vestigios mas antiguos de la primera reacción química controlada por el hombre; el fuego.

La primera reacción química de importancia que controlaron los humanos fue el fuego.

fuego2  Este logro se considera una de las tecnologías más importantes de la historia. No solo proporcionaba calor y luz para alumbrarse, o servía para despejar los bosques o de protección contra los animales salvajes, sino que fue la base para el control de otras reacciones químicas, como las derivadas de la cocción de los alimentos (que facilitaron su digestión y disminuían la cantidad de microorganismos patógenos en ellos) y más tarde de tecnologías más complejas como la cerámica, la fabricación de ladrillos, la metalurgia, el vidrio o la destilación de perfumes, medicinas y otras sustancias contenidas en las plantas. Aunque el fuego fuera la primera reacción química usada de manera controlada, las culturas antiguas desconocían su etiología. Durante milenios se consideró una fuerza misteriosa y mística capaz de transformar unas sustancias en otras produciendo luz y calor. Al igual que se desconocían las causas del resto de transformaciones químicas, como las relacionadas con la metalurgia, aunque se dominaran sus técnicas.

Los restos arqueologicos mas antiguos al respecto indican que la especie humana Homo Erectus ,antepasado del Homo Sapiens actual ,conocia el uso del fuego hace 1.600.000 años.

El Homo Erectus no tenia la capacidad del lenguaje (habla),sin embargo el uso del fuego habria permitido una sociabilizacion antes ausente,es facil imaginar una tribu de Homo Erectus rodeando una fogata a fin de mantener la seguridad del grupo,defenderse de los ataques de animales, protegerse del frio ,etc

En sus comienzos, el mayor problema era cuidar ese fuego que llevaban a las aldeas y mantenerlo encendido. Todavía no sabían encenderlo ni alimentarlo con combustibles.
Se sabe que hace un millón de años el fuego servía para defenderse, para cocinar o para alumbrar los refugios de piedra.
Cuando entraban en posesión del fuego era probable que nuevamente lo perdieran. Y había que esperar que otra vez la naturaleza les brindara la oportunidad de volver a conseguirlo.

Hay un yacimiento que se cree está asociado al Homo Erectus y que a lo largo de los últimos años ha ido rescatando para el estudio del comportamiento de estos seres humanos, evidencias de una complejidad extraordinaria para la antigüedad que nos ocupa: se trata del yacimiento de Gesher Benot Ya´Aqov, ocupado entre hace 700.000 y 800.000 años, a finales del pleistoceno inferior y en los inicios del pleistoceno medio.

Gesher Benot Ya´Aqov es un yacimiento que se encuentra situado entre el sur de Siria y el norte de Israel, al norte del Valle del Jordan, en el Rift del Mar Muerto (Israel) y en la costa del antiguo Lago Hula, a tan sólo 35 kilómetros de otro importante yacimiento, el de Ubeidiya.

Los trabajos en el yacimiento han permitido establecer que este lugar fue ocupado de forma ininterrumpida por los seres humanos entre hace 700.000 y 800.000 años (a lo largo de toda la secuencia estratigráfica se han identificado numerosos niveles arqueológicos que presentan industria achelense y una fauna variada). Se pensaba que en este yacimiento se encontraban las evidencias más antiguas de la utilización del fuego de forma controlada.

No obstante, según las evidencias de Swartkrans, Sterkfontein y las cuevas de Kromdai, la producción de fuego se hizo de manera intencionada hace 1.300.000 años.

Swartkrans es un yacimiento prehistórico y paleoantropológico en cueva situado en la provincia de Gauteng, al noroeste de Johannesburgo, cerca de Krugersdorp, en Sudáfrica.

fuego4Sterkfontein (término en Afrikáans para primavera fuerte) es un conjunto de cuevas de piedra caliza de especial interés para los paleo-antropólogos, ya que en ellas se han encontrado, desde finales del siglo XIX, numerosos de restos fósiles de homínidos. Se localiza en la provincia de Gauteng, al noroeste de Johannesburgo, Sudáfrica cerca del poblado de Krugersdorp. Los sitios arqueológicos de Swartkrans y Kromdraai (y la Cueva Maravilla) se encuentran en esta misma área.

La Cueva Maravilla, en Kromdraai, Gauteng, Sudáfrica, es la tercera cueva más grande del país y se cree que tiene cerca de 1,5 millones de años. La única cámara tiene un área de 46.000 metros cuadrados, 125 metros de largo y 154 metros de ancho.

Con los sitios arqueológicos vecinos de Sterkfontein, Kromdraai y Wonder Cave, Swartkrans fue incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de las UNESCO en el año 2000 con el nombre de «Cuna de la Humanidad».

Recientemente, gracias a un trabajo titulado Microstratigraphic evidence of in situ fire in the Acheulean strata of Wonderwerk Cave, Northern Cape province, South Africa, realizado por un equipo de científicos de la Universidad de Toronto y la Universidad Hebrea de Jerusalén, y publicado en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ hemos conocido lo que podría ser la evidencia más antigua conocida del uso del fuego a partir del hallazgo de restos de ceniza de madera, junto con huesos de animales y herramientas de piedra en un contexto achelense, que fueron encontrados en una capa de hace un millón de años, en la Cueva Wonderwerk, en Sudáfrica.

Podrían ser las evidencias más antiguas de la producción del fuego por los seres humanos; hasta ahora, las primeras evidencias de producción de fuego de forma intencionada las teníamos en el yacimiento de Gesher Benot Ya´Aqov con una antigüedad de 790.000 años.

A pesar de que en el continente africano ya había evidencias de hogueras de más antigüedad, nunca ha sido probada la intencionalidad de las mismas. Había evidencias de hogueras en Kobi Foora hace 1,6 millones de años, aunque no aparecen vinculadas a huesos de animales ni industria lítica quemada.

En Swartkrans, Sterkfontein y las cuevas de Kromdai, con dataciones alrededor de entre 1,5 millones y 1 millón de años; en estos lugares, a diferencia de Kobi Foora, sí hay evidencias de restos óseos calcinados; la duda estriba en saber si se trata de incendios naturales o si por el contrario los seres humanos controlaron el fuego. Hay mucha controversia en este caso, ya que algunos autores han defendido que los restos estuvieron sometidos a temperaturas entre los 300 y 480 grados durante bastante tiempo, lo que reforzaría la hipótesis del control del fuego se supone que de Homo Ergaster, aunque no queda claro si ya sabían producirlo.

La principal novedad que parece aportar este nuevo trabajo es que las hogueras fueron realizadas en distintos lugares de la cueva y con cierta regularidad, según las pruebas. Los investigadores encontraron cenizas de material vegetal bien preservado y fragmentos de huesos quemados depositados in situ en superficies bien delimitadas y mezcladas con los sedimentos en la cueva, lo que sugiere que se realizaban pequeñas hogueras cerca de la entrada por las gentes de la cultura achelense.

Algunos fragmentos muestran una decoloración en la superficie, efecto típico de fuego controlado y no uno de origen natural u otro fenómeno natural similar.

El análisis remonta 300,000 años atrás el momento en que el hombre usó el fuego, lo que sugiere que los antepasados del hombre, incluso en la época del Homo erectus, podrían haber adoptado el fuego en su modo de vida”

fuego3Quedaría claro que al menos hace un millón de años, los seres humanos cocinaban la comida, con las implicaciones que puede tener la carne cocinada para el desarrollo del cerebro; algunos científicos sostienen la hipótesis de que el Homo erectus adoptó una dieta de alimentos cocinados gracias al conocimiento del fuego y que esto fue determinante en la evolución del cerebro, gracias al mejor aprovechamiento de la energía.

La distribución y regularidad de las hogueras hacen posible pensar también en hogares, es decir, en pensar en el fuego como centro regulador del espacio y como instrumento alrededor del cual se lleva a cabo la vida social del grupo; y esta socialización se remontaría al menos a hace un millón de años.

El primer método de encendido suponen que fue el del frotamiento de una punta de palo seco sobre un mismo punto de una madera seca.

Otro similar consistía en frotar una liana en una ranura efectuada en la madera.

El más común fue el de rotación de una punta de palo sobre una madera.

También se logró encender mediante chispas producidas con piedras que contengan piritas de hierro.

Además del encendido, se debió resolver el problema de dónde encender y conservar el fuego: sobre piedras, en cavernas, enterrado en un pozo, enterrado en un hueco revestido con piedras.

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Publicado el 11 septiembre, 2015 en Historias e hitos de la Ciencia y la Tecnología. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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