La esencia de la filosofía de la Ciencia. El “gigante” falsacionista; Karl Popper.

El 17 de septiembre de 1994, fallecía el filósofo y teórico de la ciencia de origen austríaco Karl Raimund Popper (Viena, 28 de julio de 1902 – Londres, 17 de septiembre de 1994).

“La ciencia será siempre una búsqueda, jamás un descubrimiento real. Es un viaje, nunca una llegada.”

popperJunto con Lakatos, Kuhn, Merton y Bunge, a Popper se le considera uno de los grandes pensadores de la Filosofía de la Ciencia del siglo XX, entendiendo la filosofía de la ciencia como la rama de la filosofía que tiene por objeto estudiar el saber científico desde un enfoque general y humano; en el sentido de cómo afecta a las personas y cómo componen el conocimiento acumulado, tanto históricamente como en el conjunto socio-cultural de la humanidad.

Popper se doctoró en filosofía por la universidad  de Viena en 1928. Ejerció más tarde la docencia en la Universidad de Canterbury (1937-1945) y en la London School of Economics de Londres (1949-1969). En 1969 se retiró de la vida académica activa, pasando a la categoría de profesor emérito, a pesar de lo cual continuó publicando hasta su muerte, el 17 de septiembre de 1994 en East Croydon (Londres).

Próximo a la filosofía neopositivista del Círculo de Viena, llevó a cabo una importante crítica de algunos de sus postulados; así, acusó de excesivamente dogmática la postura de dividir el conocimiento entre proposiciones científicas, que serían las únicas propiamente significativas, y metafísicas, que no serían significativas.

Popper expuso su visión sobre la filosofía de la ciencia en su obra, ahora clásica, La lógica de la investigación científica, cuya primera edición se publicó en alemán (Logik der Forschung) en 1934.

Popper argumenta en su libro que la ciencia debe seguir una metodología basada en la falsación, ya que por muchos que sean los experimentos que se realicen para verificar (según dirían los inductivistas en sentido estrecho) o confirmar (si se toma el caso de los inductivistas en sentido amplio) una teoría, sólo basta uno para demostrar que es falsa. En este sentido, Popper se vale de la lógica de predicados de primer orden para dar cuenta de dicho fenómeno. Según Popper, la ciencia nunca puede confirmar definitivamente una hipótesis, pero sí puede refutarla definitivamente deduciendo una consecuencia observable de la misma y mostrando que dicha consecuencia no se cumple. Dice que la ciencia es racional y por tanto nuestras creencias se someten a la crítica y pueden ser reemplazadas.

Un concepto central en esta teoría es el falsacionismo, por el cual las teorías son corroboradas provisionalmente o refutadas mediante el uso de contraejemplos.

popper3Estableció también un criterio para deslindar claramente la ciencia de los demás discursos: para que una hipótesis sea científica es necesario que se desprendan de ella enunciados observables y, por tanto, falsables, de modo que si éstos no se verifican, la hipótesis pueda ser refutada.

Los falsacionistas siempre prefieren las hipótesis o teorías que sean más falsables, es decir más susceptibles de ser demostrada su falsedad, mientras que no hayan sido ya falsadas. Así la ciencia progresaría a base de ensayo y error.

Las hipótesis que proponen los falsacionistas deben ser falsables, es decir, pueden ponerse a prueba y ser desmentidas por los hechos o por un experimento adverso. Para cumplir con esta condición, las hipótesis deben ser lo más generales posible y lo más claras y precisas posible.

Para los falsacionistas el científico es un artista en tanto que debe proponer audazmente una teoría que luego será sometida a rigurosos experimentos y observaciones. El avance en la ciencia está en falsar sucesivas teorías para así, sabiendo lo que no es, poder acercarse cada vez más a lo que es.

Propone la búsqueda de un llamado criterio de demarcación entre la física y la metafísica que permita, de forma tan objetiva como sea posible, distinguir las proposiciones científicas de aquellas que no lo son. Es importante señalar que el criterio de demarcación no decide sobre la veracidad o falsedad de una afirmación, sino sólo sobre si tal afirmación ha de ser estudiada y discutida dentro de la ciencia o, por el contrario, se sitúa en el campo más especulativo de la metafísica. Para Popper una proposición es científica si puede ser refutable, es decir, susceptible de que en algún momento se puedan plantear ensayos o pruebas para refutarla independientemente de que salgan airosas o no de dichos ensayos.

popper2La labor del científico consiste principalmente en criticar (acto al que Popper siempre concedió la mayor importancia) leyes y principios de la naturaleza para reducir así el número de las teorías compatibles con las observaciones experimentales de las que se dispone.

Esta concepción abierta de la ciencia se corresponde con el antiesencialismo de Popper, que mantuvo en obras posteriores dedicadas a la crítica del historicismo, entendido como aquella doctrina que cree posible determinar racionalmente el curso futuro de la historia. Así, La sociedad abierta y sus enemigos (1945) y La miseria del historicismo (1957) llevan a cabo una rigurosa crítica hacia cualquier forma de dogmatismo y una defensa de la democracia como sistema abierto capaz de optimizar la justicia de las instituciones políticas.

Anuncios

Publicado el 17 septiembre, 2015 en Filosofía de la Ciencia. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: