Archivo de la categoría: Filosofía de la Ciencia

El “gigante”con conciencia; Bertrand Russell.

El 2 de febrero de 1970, fallecía una de las mentes más brillantes del siglo XX, el filósofo, matemático, lógico, activista social y escritor británico, ganador del Premio Nobel de Literatura Bertrand Arthur William Russell (Trellech, 18 de mayo de 1872 – Penrhyndeudraeth, 2 de febrero de 1970).

bertrand rusell2En 1890, Russell ingresó al Trinity College de Cambridge para estudiar matemáticas. Durante su cuarto año en Cambridge, en 1894, Russell estudió Ciencias Morales (Filosofía). En 1895 obtuvo una beca en la Universidad de Cambridge.

En el año 1900 participa en el Congreso Matemático de París, donde quedaría seducido por las aportaciones del matemático, lógico y filósofo italiano Giuseppe Peano (Spinetta, 27 de agosto de 1858 – Turín, 20 de abril de 1932). La obra de Peano sería fundamental en el desarrollo de sus ideas.
Russell, publicaría en 1897, “An essay on the foundations of geometry “ (Ensayo sobre los fundamentos de la geometría).

En 1903 escribe “Los principios de la matemática” y en colaboración con Alfred Whitehead comienza a desarrollar la lógica matemática de Peano y Gottlob Frege. La colaboración con Whitehead culminaría con la publicación de los tres volúmenes de la obra Principia mathematica donde defendía una interpretación de la matemática en términos de la lógica. Asimismo exponía la “teoría de los tipos”, la de los números como “clases de clases” y la “paradoja de Russell”. A Russell se le considera el fundador de la filosofía analítica.

En esos años comenzaría su activismo político. Después de la primera Guerra Mundial recibió una multa de 100 libras por escribir un folleto donde criticaba con dureza una sentencia de dos años de prisión a la que se había condenado un objetor de conciencia.

Precisamente por su activismo político, la Universidad de Cambridge le retiró su cátedra en 1916. No la recuperaría hasta 1944.

La Universidad de Havard le ofreció un puesto como profesor, pero el Gobierno británico le negó el necesario pasaporte para trasladarse a los Estados Unidos.

En 1918 fue sentenciado a seis meses de prisión por un artículo pacifista que había escrito en The Tribunal.

Durante su estancia en la cárcel, en 1919 escribiría Introduction to Mathematical Philosophy (Introducción a la Filosofía Matemática).

En 1921, recopilaría una serie de conferencias realizadas en Londres en su obra Analysis of Mind (Análisis de la mente).

bertrand russellEn 1920, realizaría visitas a la Unión Soviética y a China donde impartiría una serie de conferencias.

En 1924 publicaría “Los caminos de la libertad” (1924) en la Russell abordaba la historia del socialismo, el anarquismo y el sindicalismo.

En 1927 publica Analysis of Matter (Análisis de la materia).

Russell entre 1927 y 1932, dirigiría una escuela infantil en Beacon Hill, Londres interesado en la puesta en práctica de los nuevos métodos pedagógicos.

Durante esa época publicaría buena parte de sus obras sobre la moral y el comportamiento humano; Marriage and Morale, 1929 (Matrimonio y moral), The Conquest of Happiness, 1930 (La conquista de la felicidad ) o Education and the Social Order, 1932 (La educación y el orden social).

Desde 1938 y hasta 1940 colaboraría con diversas Universidades estadounidenses, En 1938 sería nombrado profesor visitante de Filosofía en la Universidad de Chicago. En 1939 sería profesor en Universidad de California. Posteriormente sería invitado a dar clase de matemáticas en la Universidad de Nueva York. Sin embargo, debido a las fuertes presiones en las que se cuestionaban sus opiniones sobre la vida sexual, tuvo que renunciar a la misma.

Se le reprochó el haber escrito en 1929 “Vieja y nueva moral sexual” donde analizaba el comportamiento sexual de la sociedad y hablaba de tabúes para la época como el divorcio o la prostitución.

En 1945 publicaría uno de sus libros fundamentales “Historia de la filosofía occidental”, en el que analiza con detalle el desarrollo del pensamiento filosófico.

Respecto a la Ciencia, Russell era un un ferviente defensor del empirismo científico y así lo expuso en 1914 su libro , Our knowledge of the external world as a field for scientific method in philosophy (Nuestro conocimiento del mundo exterior). Russell tuvo una influencia decisiva sobre filósofos de la Ciencia como Karl Popper.
Russell escribiría varios libros de Ciencia como The ABC of atoms (El ABC de los átomos), en 1923, y The ABC of relativity (El ABC de la relatividad), en 1925.

Durante la Segunda Guerra Mundial Russell expresó sus temores sobre el fascismo. Pero el acontecimiento que le marcaría profundamente del conflicto sería la detonación de las dos bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. Horrorizado de las consecuencias se convertiría en un ferviente activista antinuclear.

En 1950 recibió el Premio Nobel de Literatura “en reconocimiento de sus variados y significativos escritos en los que defiende ideales humanitarios y la libertad de pensamiento”.

bertrand russelll4El 9 de julio de 1955 en Londres, el filósofo y matemático Bertrand Russell presenta el Manifiesto Russell-Einstein sobre la necesidad de un desarme nuclear.

Los firmantes eran científicos de todo el mundo, de enorme reputación que se oponían al uso de las armas nucleares como armas de guerra y advertían de sus consecuencias. Los firmantes fueron: Max Born, Percy W. Bridgman, Albert Einstein, Leopold Infeld, Jean Frédéric Joliot-Curie, Herman J. Muller, Linus Pauling, Cecil F. Powell, Józef Rotblat, Bertrand Russell y Hideki Yukawa.

Se convirtió en un hecho histórico.

El manifiesto se reveló en una conferencia de prensa en el Caxton Hall, Londres, presidida por Rotblat. Russell comenzó la conferencia diciendo:

“Traigo la advertencia pronunciada por los signatarios a la atención de todos los gobiernos de gran alcance del mundo en la esperanza seria que pueden acordar permitir que sobrevivan sus ciudadanos.”

Tras su muerte, el Trinity College de Cambridge descubrió una placa conmemorativa en su honor que supone un excelente resumen de su vida y obra.

“El tercer conde Russell, O.M., profesor de este colegio, fue particularmente famoso como escritor intérprete de la lógica matemática. Abrumado por la amargura humana, en edad avanzada, pero con el entusiasmo de un joven, se dedicó enteramente a la preservación de la paz entre las naciones, hasta que finalmente, distinguido con numerosos honores y con el respeto de todo el mundo, encontró descanso a sus esfuerzos en 1970, a los 97 años de edad.”

 

 

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La esencia de la filosofía de la Ciencia. El “gigante” falsacionista; Karl Popper.

El 17 de septiembre de 1994, fallecía el filósofo y teórico de la ciencia de origen austríaco Karl Raimund Popper (Viena, 28 de julio de 1902 – Londres, 17 de septiembre de 1994).

“La ciencia será siempre una búsqueda, jamás un descubrimiento real. Es un viaje, nunca una llegada.”

popperJunto con Lakatos, Kuhn, Merton y Bunge, a Popper se le considera uno de los grandes pensadores de la Filosofía de la Ciencia del siglo XX, entendiendo la filosofía de la ciencia como la rama de la filosofía que tiene por objeto estudiar el saber científico desde un enfoque general y humano; en el sentido de cómo afecta a las personas y cómo componen el conocimiento acumulado, tanto históricamente como en el conjunto socio-cultural de la humanidad.

Popper se doctoró en filosofía por la universidad  de Viena en 1928. Ejerció más tarde la docencia en la Universidad de Canterbury (1937-1945) y en la London School of Economics de Londres (1949-1969). En 1969 se retiró de la vida académica activa, pasando a la categoría de profesor emérito, a pesar de lo cual continuó publicando hasta su muerte, el 17 de septiembre de 1994 en East Croydon (Londres).

Próximo a la filosofía neopositivista del Círculo de Viena, llevó a cabo una importante crítica de algunos de sus postulados; así, acusó de excesivamente dogmática la postura de dividir el conocimiento entre proposiciones científicas, que serían las únicas propiamente significativas, y metafísicas, que no serían significativas.

Popper expuso su visión sobre la filosofía de la ciencia en su obra, ahora clásica, La lógica de la investigación científica, cuya primera edición se publicó en alemán (Logik der Forschung) en 1934.

Popper argumenta en su libro que la ciencia debe seguir una metodología basada en la falsación, ya que por muchos que sean los experimentos que se realicen para verificar (según dirían los inductivistas en sentido estrecho) o confirmar (si se toma el caso de los inductivistas en sentido amplio) una teoría, sólo basta uno para demostrar que es falsa. En este sentido, Popper se vale de la lógica de predicados de primer orden para dar cuenta de dicho fenómeno. Según Popper, la ciencia nunca puede confirmar definitivamente una hipótesis, pero sí puede refutarla definitivamente deduciendo una consecuencia observable de la misma y mostrando que dicha consecuencia no se cumple. Dice que la ciencia es racional y por tanto nuestras creencias se someten a la crítica y pueden ser reemplazadas.

Un concepto central en esta teoría es el falsacionismo, por el cual las teorías son corroboradas provisionalmente o refutadas mediante el uso de contraejemplos.

popper3Estableció también un criterio para deslindar claramente la ciencia de los demás discursos: para que una hipótesis sea científica es necesario que se desprendan de ella enunciados observables y, por tanto, falsables, de modo que si éstos no se verifican, la hipótesis pueda ser refutada.

Los falsacionistas siempre prefieren las hipótesis o teorías que sean más falsables, es decir más susceptibles de ser demostrada su falsedad, mientras que no hayan sido ya falsadas. Así la ciencia progresaría a base de ensayo y error.

Las hipótesis que proponen los falsacionistas deben ser falsables, es decir, pueden ponerse a prueba y ser desmentidas por los hechos o por un experimento adverso. Para cumplir con esta condición, las hipótesis deben ser lo más generales posible y lo más claras y precisas posible.

Para los falsacionistas el científico es un artista en tanto que debe proponer audazmente una teoría que luego será sometida a rigurosos experimentos y observaciones. El avance en la ciencia está en falsar sucesivas teorías para así, sabiendo lo que no es, poder acercarse cada vez más a lo que es.

Propone la búsqueda de un llamado criterio de demarcación entre la física y la metafísica que permita, de forma tan objetiva como sea posible, distinguir las proposiciones científicas de aquellas que no lo son. Es importante señalar que el criterio de demarcación no decide sobre la veracidad o falsedad de una afirmación, sino sólo sobre si tal afirmación ha de ser estudiada y discutida dentro de la ciencia o, por el contrario, se sitúa en el campo más especulativo de la metafísica. Para Popper una proposición es científica si puede ser refutable, es decir, susceptible de que en algún momento se puedan plantear ensayos o pruebas para refutarla independientemente de que salgan airosas o no de dichos ensayos.

popper2La labor del científico consiste principalmente en criticar (acto al que Popper siempre concedió la mayor importancia) leyes y principios de la naturaleza para reducir así el número de las teorías compatibles con las observaciones experimentales de las que se dispone.

Esta concepción abierta de la ciencia se corresponde con el antiesencialismo de Popper, que mantuvo en obras posteriores dedicadas a la crítica del historicismo, entendido como aquella doctrina que cree posible determinar racionalmente el curso futuro de la historia. Así, La sociedad abierta y sus enemigos (1945) y La miseria del historicismo (1957) llevan a cabo una rigurosa crítica hacia cualquier forma de dogmatismo y una defensa de la democracia como sistema abierto capaz de optimizar la justicia de las instituciones políticas.

La esencia de la filosofía de la Ciencia. El “gigante” falsacionista; Karl Popper.

El 28 de julio de 1902, nacía el filósofo y teórico de la ciencia de origen austríaco Karl Raimund Popper (Viena, 28 de julio de 1902 – Londres, 17 de septiembre de 1994).

“La ciencia será siempre una búsqueda, jamás un descubrimiento real. Es un viaje, nunca una llegada.”

Popper spoppere doctoró en filosofía por la universidad  de Viena en 1928. Ejerció más tarde la docencia en la Universidad de Canterbury (1937-1945) y en la London School of Economics de Londres (1949-1969). En 1969 se retiró de la vida académica activa, pasando a la categoría de profesor emérito, a pesar de lo cual continuó publicando hasta su muerte, el 17 de septiembre de 1994 en East Croydon (Londres).

Próximo a la filosofía neopositivista del Círculo de Viena, llevó a cabo una importante crítica de algunos de sus postulados; así, acusó de excesivamente dogmática la postura de dividir el conocimiento entre proposiciones científicas, que serían las únicas propiamente significativas, y metafísicas, que no serían significativas.

Popper expuso su visión sobre la filosofía de la ciencia en su obra, ahora clásica, La lógica de la investigación científica, cuya primera edición se publicó en alemán (Logik der Forschung) en 1934.

Popper argumenta en su libro que la ciencia debe seguir una metodología basada en la falsación, ya que por muchos que sean los experimentos que se realicen para verificar (según dirían los inductivistas en sentido estrecho) o confirmar (si se toma el caso de los inductivistas en sentido amplio) una teoría, sólo basta uno para demostrar que es falsa. En este sentido, Popper se vale de la lógica de predicados de primer orden para dar cuenta de dicho fenómeno. Según Popper, la ciencia nunca puede confirmar definitivamente una hipótesis, pero sí puede refutarla definitivamente deduciendo una consecuencia observable de la misma y mostrando que dicha consecuencia no se cumple. Dice que la ciencia es racional y por tanto nuestras creencias se someten a la crítica y pueden ser reemplazadas.

Un concepto central en esta teoría es el falsacionismo, por el cual las teorías son corroboradas provisionalmente o refutadas mediante el uso de contraejemplos.

popper3Estableció también un criterio para deslindar claramente la ciencia de los demás discursos: para que una hipótesis sea científica es necesario que se desprendan de ella enunciados observables y, por tanto, falsables, de modo que si éstos no se verifican, la hipótesis pueda ser refutada.

Los falsacionistas siempre prefieren las hipótesis o teorías que sean más falsables, es decir más susceptibles de ser demostrada su falsedad, mientras que no hayan sido ya falsadas. Así la ciencia progresaría a base de ensayo y error.

Las hipótesis que proponen los falsacionistas deben ser falsables, es decir, pueden ponerse a prueba y ser desmentidas por los hechos o por un experimento adverso. Para cumplir con esta condición, las hipótesis deben ser lo más generales posible y lo más claras y precisas posible.

Para los falsacionistas el científico es un artista en tanto que debe proponer audazmente una teoría que luego será sometida a rigurosos experimentos y observaciones. El avance en la ciencia está en falsar sucesivas teorías para así, sabiendo lo que no es, poder acercarse cada vez más a lo que es.

Propone la búsqueda de un llamado criterio de demarcación entre la física y la metafísica que permita, de forma tan objetiva como sea posible, distinguir las proposiciones científicas de aquellas que no lo son. Es importante señalar que el criterio de demarcación no decide sobre la veracidad o falsedad de una afirmación, sino sólo sobre si tal afirmación ha de ser estudiada y discutida dentro de la ciencia o, por el contrario, se sitúa en el campo más especulativo de la metafísica. Para Popper una proposición es científica si puede ser refutable, es decir, susceptible de que en algún momento se puedan plantear ensayos o pruebas para refutarla independientemente de que salgan airosas o no de dichos ensayos.

popper2La labor del científico consiste principalmente en criticar (acto al que Popper siempre concedió la mayor importancia) leyes y principios de la naturaleza para reducir así el número de las teorías compatibles con las observaciones experimentales de las que se dispone.

Esta concepción abierta de la ciencia se corresponde con el antiesencialismo de Popper, que mantuvo en obras posteriores dedicadas a la crítica del historicismo, entendido como aquella doctrina que cree posible determinar racionalmente el curso futuro de la historia. Así, La sociedad abierta y sus enemigos (1945) y La miseria del historicismo (1957) llevan a cabo una rigurosa crítica hacia cualquier forma de dogmatismo y una defensa de la democracia como sistema abierto capaz de optimizar la justicia de las instituciones políticas.

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