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Historias de gigantes (VII). La primera mujer astrónoma; Hipatia de Alejandría.

El 8 de marzo del año 415 es asesinada Hipatia de Alejandría, filósofa, astrónoma y escritora egipcio-romana. Una “gigante” de la historia de la ciencia.

Hipatia o Hypatia (Alejandría, 355 o 370–ibíd., 8 de marzo de 415 o 416) fue una filósofa y maestra neoplatónica griega, natural de Egipto, que destacó en los campos de las matemáticas y la astronomía. Seguidora de Plotino, cultivó los estudios lógicos y las ciencias exactas, llevando una vida ascética.

hipatia2Educó a una selecta escuela de aristócratas cristianos y paganos que ocuparon altos cargos, entre los que sobresalen el obispo Sinesio de Cirene, que mantuvo una importante correspondencia con ella, Hesiquio de Alejandría y Orestes, prefecto de Egipto en el momento de su muerte.

Hipatia nació en Alejandría, capital de la diócesis romana de Egipto, a mediados del siglo IV, en 370, según algunas referencias, y en 355, al decir de otras. Pero dado que su discípulo Sinesio de Cirene nació en torno a 375, esta última fecha parece la más correcta. Su padre fue Teón de Alejandría, un célebre matemático y astrónomo, muy apreciado por sus contemporáneos, que probablemente debió trabajar y dar clases en la Biblioteca del Serapeo, sucesora de la legendaria Gran Biblioteca ptolemaica. Hipatia, por su parte, se educó en un ambiente académico y culto, dominado por la escuela neoplatónica alejandrina, y aprendió matemáticas y astronomía de su padre, quien además le transmitió su pasión por la búsqueda de lo desconocido.

Hipatia es la primera mujer astrónoma de la que se tiene conocimiento razonablemente seguro y detallado. Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía, mejoró el diseño de los primitivos astrolabios, instrumentos para determinar las posiciones de las estrellas sobre la bóveda celeste e inventó un densímetro.

hipatia3No hay evidencia de que Hipatia haya hecho investigación original en matemáticas, pero su contribución en astronomía fue notable.
Hypatia observó que la obra de Tolomeo daba lugar a numerosas conclusiones matemáticas, de las que su padre no se había dado cuenta. Hypatia calculó los valores matemáticos de los acontecimientos celestes descritos por Tolomeo. Las Tablas o Canon Astronómico serían el resultado de ello.

Otras de sus contribuciones científicas fueron la invención de un buen número de aparatos. En las Cartas de Sinesio, su discípulo preferido, están incluidos sus diseños para varios instrumentos, incluyendo un astrolabio plano, que nos sirve para medir la posición de las estrellas, los planetas y el Sol, y para calcular el tiempo y el signo ascendente del zodíaco. Hypatia no solo sabía utilizar el astrolabio sino que sabía cómo construirlo. Se conservan cartas en las que su discípulo, Sinesio, le pide consejo para la construcción de un astrolabio que servía para medir la altura del Sol y de las estrellas como elemento imprescindible para no perderse en la navegación marítima en un universo geométrico.

Hypatia se interesó por la mecánica y las tecnologías prácticas. También desarrolló un aparato para la destilación del agua, así como un hidroscopio para medir la presencia y el nivel del agua, y un hidrómetro graduado de latón para determinar el peso específico de los líquidos.

Hipatia trabajó junto a su padre en la preparación de textos para los alumnos (entre otros el de los Elementos de Euclides, que reeditó críticamente) y escribió comentarios sobre la Aritmética de Diofanto, el Almagesto de Tolomeo y las Cónicas de Apolonio. Se interesó además por los mecanismos prácticos que usaba para el trabajo en astronomía, elaborando tablas de los movimientos de los cuerpos celestes, aunque se consagró principalmente al estudio y a la enseñanza de las matemáticas.
hipatiaDurante veinte años se dedicó a enseñar todos estos conocimientos en el Museo de Alejandría e incluso llegó a dirigirlo alrededor del año 400, tras la muerte de su padre Teón.

Ninguna de sus obras se ha conservado, pero se conocen gracias a sus discípulos, como Sinesio de Cirene o Hesiquio de Alejandría:

.- Comentario a la Aritmética en 14 libros de Diofanto de Alejandría. Canon astronómico.
.- Comentario a las Secciones cónicas de Apolonio de Perga.
.- Tablas astronómicas: revisión de las del astrónomo Claudio Tolomeo.
.- Edición del comentario de su padre a Los Elementos de Euclides.

Se dedicó a la enseñanza de la filosofía, centrándose en las obras de Platón y Aristóteles. La casa de Hipatia se convirtió en un lugar de enseñanza donde acudían estudiantes de todas partes del mundo conocido, atraídos por su fama.

Su proceder tolerante, no discriminatorio con sus discípulos, y sus enseñanzas fomentadoras de la racionalidad le fueron creando en la ciudad envidias y odios entre el obispo Cirilo y sus seguidores cristianos.

Las causas de la muerte de Hipatia, sin embargo, distan de ser claras. Su asesinato tuvo motivaciones políticas y según algunos autores religiosas, dentro de la lucha que mantenían el patriarca Cirilo y el prefecto romano Orestes por la hegemonía política en Alejandría.

Empezó a correr entre los cristianos de Alejandría el rumor de que la causante de la discordia entre Cirilo y Orestes era la influyente Hipatia, amiga y consejera de su ex alumno y, presumiblemente, opuesta a los abusos del poder religioso. En plena Cuaresma, un grupo de fanáticos dirigidos por un lector de nombre Pedro se abalanzó sobre la filósofa mientras regresaba en carruaje a su casa, la golpearon y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar al Cesáreo, magno templo edificado por Augusto tras su victoria sobre Marco Antonio y convertido en catedral de Alejandría.

hipatia4Allí, tras desnudarla, la golpearon con piedras y tejas hasta descuartizarla y sus restos fueron paseados en triunfo por la ciudad hasta llegar a un lugar denominado el Cinareo (por su nombre, se supone que es un crematorio), donde los incineraron.

Una muerte absurda e inexplicablemente cruel para una mujer que dedicó su vida a la enseñanza del conocimiento. Por fortuna, su vida y obra han sido recogidas en numerosos libros y testimonios. Nunca quedará en el olvido.

El asteroide (238) Hypatia (descubierto en 1884) y el cráter lunar Hipatia fueron bautizados en su honor.

A unos 70 km al norte del cráter se halla un sistema de canales de 180 km de longitud llamado Rimae Hypatia, un grado al sur del ecuador lunar, a lo largo del Mare Tranquillitatis.

En octubre de 2013 se encontró un cometa que colapsó con la Tierra hace 28 millones de años en el Desierto de Sahara y se le nombró Hipatia.

Historias de gigantes (VIII). El primer filósofo y lógico de la Historia; Tales de Mileto.

Tales de Mileto (en griego: Θαλῆς ὁ Μιλήσιος) (c. 625/4 a. C.-c. 547/6 a. C.) fue un filósofo y científico griego.

tales de MiletoNació y murió en Mileto, polis griega de la costa Jonia (hoy en Turquía). Fue el iniciador de la escuela filosófica milesia a la que pertenecieron también Anaximandro (su discípulo) y Anaxímenes (discípulo del anterior). En la antigüedad se le consideraba uno de los Siete Sabios de Grecia. No se conserva ningún fragmento suyo y es probable que no dejara ningún escrito a su muerte. Se le atribuyen desde el s. V a. C. importantes aportaciones en el terreno de la filosofía, las matemáticas, astronomía, física, etc., así como un activo papel como legislador en su ciudad natal.

Aristóteles expone en su Metafísica que Tales de Mileto fue el iniciador de un tipo de filosofía que concibió que el principio de todos los entes era de índole material. A partir de esta consideración la tradición entera de la historiografía ha dado por sentado que Tales fue el primer filósofo.

Fue hijo de Euxamias (o Examio) y de Cleobulinas (o Cleóbula), y habría tenido ascendencia fenicia. Puesto que los jonios comerciaban frecuentemente con Egipto y Babilonia, es probable que Tales visitara el primero en alguna etapa de su vida, y allí podría, por un lado, haber recibido enseñanzas de los sacerdotes, quienes registraban con mucho celo todo evento astronómico o meteorológico excepcional por motivos religiosos y que poseían, por consiguiente, copiosa información al respecto; y, por el otro, haber adquirido conocimientos matemáticos, que los egipcios habían desarrollado a un nivel práctico con el fin de medir y delimitar las parcelas de tierra cuyos límites solían borrarse con las continuas crecidas del río Nilo.

Podrían haber sido condiscípulos suyos Solón y Ferécides de Siros, y una fuente lo vincula con Pitágoras, a quien habría recomendado viajar a Egipto y educarse con los sacerdotes de Menfis y Dióspolis, pero estos datos en absoluto son confiables, puesto que provienen de fuentes muy alejadas de la época de Tales. De los babilonios pudo también haber obtenido conocimientos científicos. Sí es más seguro que el filósofo Anaximandro haya sido su discípulo, así como Anaxímenes el de éste.

Dirigió en Mileto una escuela de náutica, construyó un canal para desviar las aguas del Halis y dio acertados consejos políticos.

tales de mileto5Tales es a menudo considerado el iniciador de la especulación científica y filosófica griega y occidental, aunque su figura y aportaciones están rodeadas de grandes incertidumbres.

Se suele aceptar que Tales comenzó a usar el pensamiento deductivo aplicado a la geometría, y se le atribuye la enunciación de dos teoremas geométricos que llevan su nombre. Tales inició el paso del mito al logos, a la razón, define el comienzo de los filosofía. Y los filósofos milesios fueron, en efecto, los primeros en dejar de lado las explicaciones mitológicas y religiosas de los fenómenos (los rayos son producto de la cólera de Zeus) y en dar respuestas racionales a las cuestiones.

En este sentido, Tales fue el primer filósofo griego que intentó dar una explicación física del Universo, que para él era un espacio racional pese a su aparente desorden. Tales se planteó la siguiente cuestión: si una sustancia puede transformarse en otra, como un trozo de mineral azulado lo hace en cobre rojo, ¿cuál es la naturaleza de ambas sustancias, del mineral y del cobre? ¿Cualquier sustancia puede transformarse en otra de forma que finalmente todas las sustancias sean aspectos diversos de una misma materia?.

Tales consideraba que la respuesta a esta última cuestión es afirmativa, y que siendo así podría introducirse en el Universo un orden básico; quedaba determinar cuál era entonces ese principio constitutivo (en griego, arjé o arché). Para Tales de Mileto el arjé es el agua, pues es la materia que se encuentra en mayor cantidad, rodea la Tierra y corre a través de los continentes. Todo nace del agua, la cual es el elemento básico del que están hechas todas las cosas. El agua impregna la atmósfera en forma de vapor, que es aire, nubes y éter; del agua se forman los cuerpos sólidos al condensarse, y la vida no es posible sin ella. La Tierra, para Tales, era un disco plano cubierto por la semiesfera celeste flotando en un océano infinito. Lo importante de su tesis es la consideración de que todo ser proviene de un principio originario, sea el agua, sea cualquier otro. Y el hecho de buscarlo de una forma racional, de extraerlo de una serie de observaciones y deducciones, es lo que ha valido a Tales el título de “padre de la filosofía”.

Simplicio escribió: “Se dice de Tales que no dejó nada escrito, excepto la llamada Astrología náutica (Ναυτιχῆς αστρολογίας)”. Sin embargo, Diógenes Laercio escribe: “Según algunos, nada dejó escrito; pues la Astrología náutica que se le atribuye dicen es de Foco Samio (…) Pero, según otros, escribió dos obras: Sobre el solsticio y Sobre el equinoccio.” Así, son tres las líneas de opinión: que sólo escribió la Astrología, que sólo escribió Sobre el solsticio y Sobre el equinoccio y que no escribió nada. De cualquier manera, lo cierto es que, de haber escrito algo, sus escritos se perdieron pronto, y, respecto de las pocas fuentes que citan presuntos dichos de Tales, no puede determinarse con certeza si tales fuentes tenían en sus manos o bien escritos de Tales o bien fuentes secundarias o si sólo repetían tradiciones orales.

tales de mileto6Se atribuyen a Tales varios descubrimientos matemáticos registrados en los Elementos de Euclides: la definición I. 17 y las proposiciones I. 5, I. 15, I. 26 y III. 31.

Tales dejó dos teoremas matemáticos de gran relevancia para la posteridad. El primero de ellos explica esencialmente una forma de construir un triángulo semejante a uno previamente existente (“los triángulos semejantes son los que tienen ángulos iguales y sus lados homólogos proporcionales”). Mientras que el segundo desentraña una propiedad esencial de los circuncentros de todos los triángulos rectángulos (“encontrándose éstos en el punto medio de su hipotenusa”), que a su vez en la construcción geométrica es ampliamente utilizado para imponer condiciones de construcción de ángulos rectos. Si tres o más rectas paralelas son intersecadas cada una por dos transversales, los segmentos de las transversales determinados por las paralelas, son proporcionales.

Asimismo es muy conocida la leyenda acerca de un método de comparación de sombras que Tales habría utilizado para medir la altura de las pirámides egipcias, aplicándolo luego a otros fines prácticos de la navegación.

Según la leyenda (relatada por Plutarco), Tales de Mileto en un viaje a Egipto, visitó las pirámides de Guiza (las de Keops, Kefrén y Micerino), construidas varios siglos antes. Admirado ante tan portentosos monumentos de esta civilización, quiso saber su altura. De acuerdo a la leyenda, trató este problema con semejanza de triángulos (y bajo la suposición de que los rayos solares incidentes eran paralelos), pudo establecer una relación de semejanza (teorema primero de Tales) entre dos triángulos rectángulos, por un lado el que tiene por catetos (C y D) a la longitud de la sombra de la pirámide (conocible) y la longitud de su altura (desconocida), y por otro lado, valiéndose de una vara (clavada en el suelo de modo perfectamente vertical) cuyos catetos conocibles (A y B) son, la longitud de la vara y la longitud de su sombra. Realizando las mediciones en una hora del día en que la sombra de la vara sea perpendicular a la base de la cara desde la cual medía la sombra de la pirámide y agregando a su sombra la mitad de la longitud de una de las caras, obtenía la longitud total C de la sombra de la pirámide hasta el centro de la misma.

Se supone además que Tales conocía ya muchas de las bases de la geometría, como el hecho de que cualquier diámetro de un círculo lo dividiría en partes idénticas, que un triángulo isósceles tiene por fuerza dos ángulos iguales en su base o las propiedades relacionales entre los ángulos que se forman al cortar dos paralelas por una línea recta perpendicular.

tales de mileto3Los egipcios habían aplicado algunos de estos conocimientos para la división y parcelación de sus terrenos. Mas, según los pocos datos con los que se cuenta, Tales se habría dedicado en Grecia mucho menos al espacio (a las superficies) y mucho más a las líneas y a las curvas, alcanzando así su geometría un mayor grado de complejidad y abstracción.

Asimismo, Tales predijo y anunció el primer eclipse de Sol de la historia.

El 28 de mayo de año 585 a.c. se produce un eclipse solar, previsto por Tales de Mileto, mientras Alyattes II está librando la «batalla del eclipse» contra Ciáxares. Esto llevó a los contendientes a detenerse y a avanzar un acuerdo de paz, por temor de que el evento fuera una advertencia divina.

Historias de gigantes (VII). La primera mujer astrónoma; Hipatia de Alejandría.

Hipatia o Hypatia (Alejandría, 355 o 370–ibíd., marzo de 415 o 416) fue una filósofa y maestra neoplatónica griega, natural de Egipto, que destacó en los campos de las matemáticas y la astronomía. Seguidora de Plotino, cultivó los estudios lógicos y las ciencias exactas, llevando una vida ascética.

hipatia2Educó a una selecta escuela de aristócratas cristianos y paganos que ocuparon altos cargos, entre los que sobresalen el obispo Sinesio de Cirene, que mantuvo una importante correspondencia con ella, Hesiquio de Alejandría y Orestes, prefecto de Egipto en el momento de su muerte.

Hipatia nació en Alejandría, capital de la diócesis romana de Egipto, a mediados del siglo IV, en 370, según algunas referencias, y en 355, al decir de otras. Pero dado que su discípulo Sinesio de Cirene nació en torno a 375, esta última fecha parece la más correcta. Su padre fue Teón de Alejandría, un célebre matemático y astrónomo, muy apreciado por sus contemporáneos, que probablemente debió trabajar y dar clases en la Biblioteca del Serapeo, sucesora de la legendaria Gran Biblioteca ptolemaica. Hipatia, por su parte, se educó en un ambiente académico y culto, dominado por la escuela neoplatónica alejandrina, y aprendió matemáticas y astronomía de su padre, quien además le transmitió su pasión por la búsqueda de lo desconocido.

Hipatia es la primera mujer astrónoma de la que se tiene conocimiento razonablemente seguro y detallado. Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía, mejoró el diseño de los primitivos astrolabios, instrumentos para determinar las posiciones de las estrellas sobre la bóveda celeste e inventó un densímetro.

hipatia3No hay evidencia de que Hipatia haya hecho investigación original en matemáticas, pero su contribución en astronomía fue notable.
Hypatia observó que la obra de Tolomeo daba lugar a numerosas conclusiones matemáticas, de las que su padre no se había dado cuenta. Hypatia calculó los valores matemáticos de los acontecimientos celestes descritos por Tolomeo. Las Tablas o Canon Astronómico serían el resultado de ello.

Otras de sus contribuciones científicas fueron la invención de un buen número de aparatos. En las Cartas de Sinesio, su discípulo preferido, están incluidos sus diseños para varios instrumentos, incluyendo un astrolabio plano, que nos sirve para medir la posición de las estrellas, los planetas y el Sol, y para calcular el tiempo y el signo ascendente del zodíaco. Hypatia no solo sabía utilizar el astrolabio sino que sabía cómo construirlo. Se conservan cartas en las que su discípulo, Sinesio, le pide consejo para la construcción de un astrolabio que servía para medir la altura del Sol y de las estrellas como elemento imprescindible para no perderse en la navegación marítima en un universo geométrico.

Hypatia se interesó por la mecánica y las tecnologías prácticas. También desarrolló un aparato para la destilación del agua, así como un hidroscopio para medir la presencia y el nivel del agua, y un hidrómetro graduado de latón para determinar el peso específico de los líquidos.

Hipatia trabajó junto a su padre en la preparación de textos para los alumnos (entre otros el de los Elementos de Euclides, que reeditó críticamente) y escribió comentarios sobre la Aritmética de Diofanto, el Almagesto de Tolomeo y las Cónicas de Apolonio. Se interesó además por los mecanismos prácticos que usaba para el trabajo en astronomía, elaborando tablas de los movimientos de los cuerpos celestes, aunque se consagró principalmente al estudio y a la enseñanza de las matemáticas.
hipatiaDurante veinte años se dedicó a enseñar todos estos conocimientos en el Museo de Alejandría e incluso llegó a dirigirlo alrededor del año 400, tras la muerte de su padre Teón.

Ninguna de sus obras se ha conservado, pero se conocen gracias a sus discípulos, como Sinesio de Cirene o Hesiquio de Alejandría:

.- Comentario a la Aritmética en 14 libros de Diofanto de Alejandría. Canon astronómico.
.- Comentario a las Secciones cónicas de Apolonio de Perga.
.- Tablas astronómicas: revisión de las del astrónomo Claudio Tolomeo.
.- Edición del comentario de su padre a Los Elementos de Euclides.

Se dedicó a la enseñanza de la filosofía, centrándose en las obras de Platón y Aristóteles. La casa de Hipatia se convirtió en un lugar de enseñanza donde acudían estudiantes de todas partes del mundo conocido, atraídos por su fama.

Su proceder tolerante, no discriminatorio con sus discípulos, y sus enseñanzas fomentadoras de la racionalidad le fueron creando en la ciudad envidias y odios entre el obispo Cirilo y sus seguidores cristianos.

Las causas de la muerte de Hipatia, sin embargo, distan de ser claras. Su asesinato tuvo motivaciones políticas y según algunos autores religiosas, dentro de la lucha que mantenían el patriarca Cirilo y el prefecto romano Orestes por la hegemonía política en Alejandría.

Empezó a correr entre los cristianos de Alejandría el rumor de que la causante de la discordia entre Cirilo y Orestes era la influyente Hipatia, amiga y consejera de su ex alumno y, presumiblemente, opuesta a los abusos del poder religioso. En plena Cuaresma, un grupo de fanáticos dirigidos por un lector de nombre Pedro se abalanzó sobre la filósofa mientras regresaba en carruaje a su casa, la golpearon y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar al Cesáreo, magno templo edificado por Augusto tras su victoria sobre Marco Antonio y convertido en catedral de Alejandría.

hipatia4Allí, tras desnudarla, la golpearon con piedras y tejas hasta descuartizarla y sus restos fueron paseados en triunfo por la ciudad hasta llegar a un lugar denominado el Cinareo (por su nombre, se supone que es un crematorio), donde los incineraron.

Una muerte absurda e inexplicablemente cruel para una mujer que dedicó su vida a la enseñanza del conocimiento. Por fortuna, su vida y obra han sido recogidas en numerosos libros y testimonios. Nunca quedará en el olvido.

El asteroide (238) Hypatia (descubierto en 1884) y el cráter lunar Hipatia fueron bautizados en su honor.

A unos 70 km al norte del cráter se halla un sistema de canales de 180 km de longitud llamado Rimae Hypatia, un grado al sur del ecuador lunar, a lo largo del Mare Tranquillitatis.

En octubre de 2013 se encontró un cometa que colapsó con la Tierra hace 28 millones de años en el Desierto de Sahara y se le nombró Hipatia.

Historias de gigantes (IX). La primera Enciclopedia de la Historia; Plinio el viejo.

El 25 de agosto del año 79 d.c., fallecía el escritor, científico, naturalista y militar latino Gayo Plinio Segundo (en latín: Gaius Plinius Secundus), conocido como Plinio el Viejo (Comum (la actual Como, en Italia), 23 d.c. – Estabia (hoy Castellammare di Stabia), 25 de agosto de 79 D.C.).

plinio

Su obra “Naturalis Historia”, es considerada la primera enciclopedia de la Historia y una de las publicaciones científicas más importantes de todos los tiempos.

Tras estudiar en Roma, a los veintitrés años inició su carrera militar en Germania, que habría de durar doce años. Llegó a ser comandante de caballería antes de regresar a Roma, en el año 57 D.C., para entregarse al estudio y el cultivo de las letras.

En Roma, Plinio estudió botánica en el jardín de Antonio Castor y conoció los antiguos árboles-lotos en los terrenos que habían pertenecido en su día a Craso.

Bajo la influencia de Séneca, llegó a ser un estudiante apasionado de la filosofía y la retórica. Cursó estudios de jurisprudencia en Roma aunque se dedicó al estudio académico y la escritura. Entre los años 70 y 72 D.C. fue procurador, o recaudador de impuestos imperiales en Hispania.

Fue autor de algunos tratados de caballería, una historia de Roma y varias crónicas históricas entre las que destacan De iaculatione equestri, un tratado sobre el uso del venablo; Studio sus, tres libros sobre la formación de un joven orador; Dubius Sermo, un tratado sobre las declinaciones y las conjugaciones latinas en ocho volúmenes; una obra histórica en veinte volúmenes sobre las guerras germánicas.

Completó una Historia de su tiempo en 31 libros, que tratando desde el reinado de Nerón hasta el de Vespasiano, no quiso que se publicara hasta después de su muerte (Naturalis Historia, Prefacio 20). Esta obra es citada por Tácito (Anales XIII. 20, XV. 53; Hist. III. 29) y tuvo influencia sobre Suetonio y Plutarco.

plinio2Por desgracia de su obra sólo se ha conservado la “Naturalis Historia”. De los demás escritos solo tenemos referencias de diversos autores y de su obrino Plinio el Joven, que enumera todas las obras de Plinio el Viejo, en una carta a Tácito.

Esta obra está dividida en treinta y siete libros, organizados en diez volúmenes y su temática no se limita a lo que hoy conocemos como historia natural; como lo indica el mismo escritor, pretende abarcar “el mundo natural, o la vida”. Abarca temas que incluyen astronomía, matemáticas, geografía, etnografía, antropología, fisiología humana, zoología, botánica, agricultura, horticultura, farmacología, minería, mineralogía, escultura, pintura y piedras preciosas.

La obra se divide en nueve secciones:

Libro II: Cosmos.
Libros III-VI: Geografía.
Libro VII: Antropología.
Libros VIII-XI: Animales.
Libros XII-XIX: Vegetales.
Libros XX-XXVII: Fármacos vegetales y su uso médico.
Libros XVIII-XXII: Animales y su uso médico..
Libros XXXIII-XXXVII: Minerales y su uso médico; arquitectura.

En esta obra, considerada como la primera enciclopedia de la historia, Plinio quiso reunir un verdadero compendio  de sabiduria al servicio de todos los hombres, de su presente y del futuro.

En principio la formaban 36 libros aunque en su forma actual, la Historia Natural consta de 37 libros; el primero incluye un prefacio descriptivo y tablas de los contenidos, así como una lista de sus fuentes, que originalmente precedía a cada uno de los libros editados por separado. Este libro fue añadido posteriormente y su confección se debe a Plinio el Joven quien heredó todos sus manuscritos al morir su tío.

En el prefacio, el autor afirma haber recogido 20 000 hechos recolectados de unos 2000 libros y de 100 autores selectos. Las listas que todavía existen de sus fuentes ascienden a mucho más de 400, incluyendo 146 romanos y 327 griegos, así como otras fuentes de información. Las listas, como regla general, siguen el orden del tema de cada libro.

Hacia la mitad del siglo III, un resumen de las partes geográficas de la obra de Plinio fue realizado por Solino, y al inicio del siglo IV, los pasajes sobre medicina fueron reunidos en los Medicina Plinii. A comienzos del siglo VIII, Beda el Venerable poseía un manuscrito de toda la obra. En el siglo IX, Alcuino envió a Carlomagno un ejemplar de los primeros libros (Epp. 103, Jaffé); y Dicuil reunió extractos de las páginas de Plinio para su Mensura orbis terrae (c. 825).

Plinio fue un autor muy leido tanto en la época romana como durante la Edad Media, gracias a lo cual nos han llegado unos 200 manuscritos lo que nos ha permitido conocer el texto completo de su obra. Plinio fue uno de los grandes autores redescubiertos durante el Quattrocento italiano y durante el siglo XVI en el resto de Europa,  tomándole como ejemplo y copiando la estructura de su obra para nuevas reproducciones.

Los códices más antiguos entre los que se encuentra el códice Salmacitense (que contiene los libros I al XV) corresponden a los escritos entre los siglos V al XI. Otros más recientes se conocen como recentiores entre los que se halla el códice Toledano, manuscrito del siglo XIII.

Se tiene la certeza de al existencia de quince ediciones incunables de esta obra realizada por seis estudiosos distintos.

La editio princeps de la obra fue publicada por J. de Spira en Venecia en 1469 con una tirada de 100 ejemplares. Sólo un año después, en 1470 Giovanni Andrea Bussi ya había vuelto a editar la obra que fue reimpresa en Venecia en 1472 por Nicolas Jenson.

plinio3En Parma Niccolò Perotto, arzobispo de Manfredonia y Siponto y miembro de la Academia de Bessarion preparó otra impresión de la Naturalis historia entre 1470 y 1473 en Parma. Filippo Beroaldo el Viejo hizo otro tanto en 1476 siendo reimpresa en 1479, 1480, 1481, 1483, 1487 y 1491.

Los últimos de la época incunable serían A. y J. Britanico en sendas ediciones en 1496 y Giovanni Battista Palmieri en 1497 y 1499.

El 24 de agosto de 79, cuando se produce la erupción del Vesubio que sepultó a Pompeya y Herculano,Plinio se encontraba en Miseno. Queriendo observar el fenómeno más de cerca y deseando socorrer a algunos de sus amigos que se encontraban en dificultades sobre las playas de la bahía de Nápoles, atravesó con sus galeras la bahía llegando hasta Estabia (actual Castellammare di Stabia), donde murió, posiblemente asfixiado, a la edad de 56 años (Plinio el Joven, Cartas: Gayo Plinio a Cornelio Tácito, VI).

Historias de gigantes (VI). La primera alquimista; María la Judía.

María la Judía, también conocida como María la Hebrea o Miriam la Profetisa vivió entre el siglo I y el siglo III d.C. en Alejandría, Es considerada como la “fundadora de la alquimia” y una firme defensora de la ciencia práctica. Fue la inventora del famoso ‘balneum Maria’ (baño María).

maria la judia

La referencia más concreta de su existencia se da gracias a Zósimo de Panópolis, erudito alquimista de Alejandría que en el Siglo IV d.C. recopiló las enseñanzas de muchos iniciados anteriores para formar lo que llegó a ser una enciclopedia del arte hermético. En sus escritos es en dónde cita a María casi siempre en pasado, mencionándola como una de los “sabios antiguos”, y también describe varios de sus experimentos e instrumentos.

Georges de Syncelles, cronista bizantino del Siglo VIII, presenta a María como maestra de Demócrito a quien conoció en Menfis (Egipto) en la época de Pericles. El enciclopedista árabe Al-Nadim la cita en su catálogo del Año 879 d.C. entre los cincuenta y dos alquimistas más famosos, por conocer la preparación de la cabeza o caput mortum. El filósofo romano Morieno la llama “María la Profetisa” y los árabes la conocieron como la “Hija de Platón”, nombre que en los textos alquímicos occidentales estaba reservado para el azufre blanco.

También se piensa que “María la Judía”, además de un ser personaje real, podría haber sido una firma empleada por uno o varios alquimistas hebreos anteriores a Zóstimo.

Se sabe que María escribió varios textos sobre alquimia, aunque ninguno de sus escritos han sobrevivido en su forma original. La mayor parte de su obra, bastante extensa y que ella firmaba con el nombre de Miriam la Profetisa, podría haberse quemado en el segundo incendio de la biblioteca de Alejandría. De esta forma sabemos que María la Judía escribió un manual con una pormenorizada descripción de todo un instrumental usado en los laboratorios egipcios de aquellos que practicaban el arte de khemeia. Su principal obra conocida es “Extractos hechos por un filósofo cristiano anónimo”, también nombrada como “Diálogo de María y Aros”, en donde están descritas y nombradas las operaciones que después serían la base de la Alquimia. La leucosis (blanqueo) y la xantosis (amarilleo), una se hacía por trituración y la otra por calcinación. En esta obra se describe por primera vez el ácido de la sal marina y otro oxys (ácido) que se pueden identificar con el ácido acético. También aparecen varias recetas para hacer oro, incluso a partir de raíces vegetales como la de la mandrágora.

maria la judia2El escritor y alquimista Zósimo de Panópolis (siglos III-IV) es la fuente mas rica para conocer más sobre el trabajo de esta sabia. Apenas existen algunos fragmentos de su obra mas citada, y solo un manuscrito completo suyo, titulado ‘Discursos de la sapientísima María sobre la piedra filosofal’, se guarda en la Biblioteca nacional Francesa.

Sin embargo, sus enseñanzas fueron ampliamente citadas por hermetistas posteriores.

María inventó complicados aparatos destinados a la destilación y la sublimación de materias químicas, así como el famoso Baño María.

El Tribikos era una especie de alambique de tres brazos que se utilizaba para obtener sustancias purificadas a través de la destilación. Consistía en una vasija de barro que contenía el líquido que se iba a destilar, una mantera para la condensación del vapor (el ambix o alembic), de la que salían tres espitas de cobre, y frascos de vidrio para recibir el líquido. Una gotera o borde en el interior de la mantera recogía el destilado y lo llevaba a las espitas.

El Kerotakis es el más importante de los inventos de María la Judía, es un aparato de reflujo usado para calentar sustancias utilizadas en la alquimia y recoger sus vapores. Es un recipiente hermético con una lámina de cobre suspendida en su parte superior para que el aparato funcionase correctamente todas las uniones debían estar ajustadas al vacío, el uso de tales recipientes en las artes herméticas dio lugar a la expresión “sellado herméticamente”.

Cerca de la parte superior del cilindro, suspendida de la cubierta, iba la paleta con la aleación de cobre y plomo (o de otros metales) que se iba a tratar. Al hervir el azufre o el mercurio, el vapor se condensaba en la parte superior del cilindro y el líquido volvía a caer, dando así un reflujo continuo. Los vapores de azufre o el condensado atacaban la aleación de metal, dando un sulfuro negro (“negro de María”) que se suponía representaba la primera etapa de la transmutación. Posteriormente este instrumento fue modificado por el alemán Franz von Soxhlet que en 1879 creó el extractor que lleva su nombre, Extractor Soxhlet.

maria la judia3Baño María es una de las técnicas rudimentarias más antiguas empleadas actualmente tanto en las operaciones de laboratorio químicos y farmacéuticos, como en procesos industriales y domésticos. Consiste en introducir un recipiente en otro mayor que contiene agua en ebullición y se utiliza cuando se quiere calentar una materia de forma indirecta y uniforme. Sirve, por ejemplo, para destilar sustancias volátiles o aromáticas y para evaporar extractos.

El baño maría original era realmente un baño de arena y cenizas que calentaba otro recipiente con agua que a su vez calentaba al siguiente. El baño de arena tenía como objeto conservar mejor el calor que debía transmitir, ya que su temperatura podía ser superior a la del agua que hervía. Posteriormente a este aparato se le quita la arena quedándose sólo con el recipiente con agua, la cual deberá hervir y sus vapores serán capaces de calentar el otro recipiente que está dentro.

Los investigadores le atribuyen a María la Judía tanto el origen como el nombre de Baño María. Éste término fue introducido por Arnaldo de Vilanova en el Siglo XIV d.C.

Historias de gigantes (V). Téano, la primera mujer matemática de la Historia.

Téano (en griego clásico Θεανώ, ‘Theanó’), nacida en Crotona en el siglo VI a. C., fue una matemática griega, presuntamente esposa de Pitágoras y miembro de la escuela pitagórica. Hija de Milón, mecenas de Pitágoras. Se le atribuye haber escrito tratados de Matemáticas, Física y Medicina, y también sobre la proporción áurea. Se conservan fragmentos de sus cartas.

teanoLa mayor parte de los textos que nos han llegado de mujeres de esta época, quizás por ser los que resultaban más interesantes a los religiosos que los han conservado, hablan de problemas morales o prácticos. A Téano se le atribuye un tratado Sobre la Piedad del que se conserva un fragmento con una disquisición sobre el número. Además se le atribuyen los tratados sobre los poliedros rectangulares y sobre la teoría de la proporción, en particular sobre la proporción áurea.

“He oído decir que los griegos pensaban que Pitágoras había dicho que todo había sido engendrado por el Número. Pero esta afirmación nos perturba: ¿cómo nos podemos imaginar cosas que no existen y que pueden engendrar? El dijo no que todas las cosas nacían del número, sino que todo estaba formado de acuerdo con el Número, ya que en el número reside el orden esencial, y las mismas cosas pueden ser nombradas primeras, segundas, y así sucesivamente, sólo cuando participan de este orden”

La escuela pitagórica estaba formada por los seguidores de Pitágoras (572-497 a. C.). En la influyente escuela pitagórica las Matemáticas se estudiaban con pasión. Se afirmaba “todo es número” ya que se creía que en la naturaleza todo podía explicarse mediante los números. Daban mucha importancia a la educación tanto de hombres como de mujeres, que no se limitaban a las artes útiles, sino que también se ocupaban del lenguaje y del rigor del razonamiento. Consideraban importante que una mujer fuera inteligente y culta.

La comunidad pitagórica llegó a tener tanto poder en Crotona que la población se rebeló contra ella. Parece ser que Pitágoras perdió la vida durante la revuelta y Teano, su esposa, pasó a dirigir la escuela en el exilio.

A la muerte de Pitágoras tomó las riendas de la escuela pitagórica con la ayuda de sus hijas Damo, María y Arignote. Se le atribuyen los siguientes escritos:

.- Vida de Pitágoras
.- Cosmología
.- Teorema de la proporción aurea
.- Teoría de números
.- Construcción del universo
.- Sobre la virtud

teano3El número áureo (también llamado número de oro, razón extrema y media, razón áurea, razón dorada, media áurea, proporción áurea y divina proporción ) es un número irracional, representado por la letra griega φ (phi) (en minúscula) o Φ (Phi) (en mayúscula) en honor al escultor griego Fidias.

El número áureo es el valor numérico de la proporción que guardan entre sí dos segmentos de recta a y b (a más largo que b), que cumplen la siguiente relación:

La longitud total, suma de los dos segmentos a y b, es al segmento mayor a, lo que este segmento a es al menor b.

Escrito como ecuación algebraica: {a+b}/{a}= ab

Siendo el valor del número áureo φ el cociente a/b

Surge al plantear el problema geométrico siguiente: partir un segmento en otros dos, de forma que, al dividir la longitud total entre la del segmento mayor, obtengamos el mismo resultado que al dividir la longitud del segmento mayor entre la del menor.

El número áureo surge de la división en dos de un segmento guardando las siguientes proporciones: La longitud total a+b es al segmento más largo a, como a es al segmento más corto b.
También se representa con la letra griega Tau (Τ τ), por ser la primera letra de la raíz griega τομή, que significa acortar, aunque encontrarlo representado con la letra Fi (Φ,φ) es más común. También se representa con la letra griega alpha minúscula.

Se trata de un número algebraico irracional (su representación decimal no tiene período) que posee muchas propiedades interesantes y que fue descubierto en la antigüedad, no como una expresión aritmética sino como relación o proporción entre dos segmentos de una recta; o sea, una construcción geométrica. Esta proporción se encuentra tanto en algunas figuras geométricas como en la naturaleza: en las nervaduras de las hojas de algunos árboles, en el grosor de las ramas, en el caparazón de un caracol, en los flósculos de los girasoles, etc. Entre sus propiedades aritméticas más curiosas es que su cuadrado (Φ2 = 2,61803398874989…) y su inverso (1/Φ = 0,61803398874989…) tienen las mismas infinitas cifras decimales.

teano2Asimismo, se atribuye un carácter estético a los objetos cuyas medidas guardan la proporción áurea. Algunos incluso creen que posee una importancia mística. A lo largo de la historia, se ha atribuido su inclusión en el diseño de diversas obras de arquitectura y otras artes, aunque algunos de estos casos han sido cuestionados por los estudiosos de las matemáticas y el arte.

Algunos autores sugieren que el número áureo se encuentra como proporción en varias estelas de Babilonia y Asiria de alrededor de 2000 a. C. Sin embargo, no existe documentación histórica que indique que el número áureo fuera utilizado conscientemente por dichos artistas en la elaboración de las estelas. Cuando se mide una estructura compleja, es fácil obtener resultados curiosos si se tienen muchas medidas disponibles. Además, para que se pueda afirmar que el número áureo está presente, las medidas deben tomarse desde puntos significativos del objeto, pero este no es el caso de muchas hipótesis que defienden la presencia del número áureo. Por todas estas razones Mario Livio concluye que es muy improbable que los babilonios hayan descubierto el número áureo.

El primero en hacer un estudio formal del número áureo fue Euclides (c. 300-265 a. C.), quien lo definió de la siguiente manera:

“Se dice que una recta ha sido cortada en extrema y media razón cuando la recta entera es al segmento mayor como el segmento mayor es al segmento menor”.

Euclides demostró también que este número no puede ser descrito como la razón de dos números enteros; es decir, es un número irracional.

teano4Platón (c. 428-347 a. C.) vivió antes de que Euclides estudiara el número áureo. Sin embargo, a veces se le atribuye el desarrollo de teoremas relacionados con el número áureo debido a que el historiador griego Proclo escribió:

“Eudoxo… multiplicó el número de teoremas relativos a la sección a los que Platón dio origen”.

Aquí a menudo se interpretó la palabra sección (τομή) como la sección áurea. Sin embargo a partir del siglo XIX esta interpretación ha sido motivo de gran controversia y muchos investigadores han llegado a la conclusión de que la palabra sección no tuvo nada que ver con el número áureo. No obstante, Platón consideró que los números irracionales, descubiertos por los pitagóricos, eran de particular importancia y la llave de la física del cosmos. Esta opinión tuvo una gran influencia en muchos filósofos y matemáticos posteriores, en particular los neoplatónicos.

Historias de gigantes (IV). Agnódice, la primera ginecóloga.

La “gigante” que tuvo que hacerse pasar por hombre para estudiar y ejercer la medicina, lo que casi le cuesta la vida.

agnodiceAgnódice (n. siglo IV  a.C., Antigua Grecia – siglo III a.C., Antigua Grecia) fue una médica y ginecóloga griega, natural de Atenas. Vivió durante el siglo IV a. C. Como la medicina estaba prohibida a las mujeres, se disfrazó de varón para poder estudiarla y ejercerla.

En el siglo IV a.C. los griegos habían promulgado leyes que impedían a las mujeres estudiar y ejercer la medicina y el practicarla podía significar la condena a muerte. Todo tipo de conocimientos les estaba vedado: las matemáticas, la física, la cosmología, la medicina o la filosofía.

El aborto era muy común en el mundo antiguo y muchas mujeres parteras, además de atender partos, participaban en los abortos, facilitando sustancias a las embarazadas, que terminaban en abortos pero también con la muerte de la mujer. Debido a esto, se declaró ilegal que las mujeres atendieran a las embarazadas y se les prohibía ejercer la medicina.

Agnódice, que significa significa en griego “casta ante la ley” nació en el seno de una familia de la alta sociedad ateniense. En principio su padre se opuso a que ejerciera la medicina si bien más tarde la animó a seguir sus estudios en Egipto. Para ello se cortó el cabello y se vistió de varón para poder asistir a clases, especialmente a las del célebre médico Herófilo. En el año 350 antes de nuestra obtiene los mejores resultados en el examen de medicina y obtiene lo que ahora seria un título en ginecología y obstetricia,

agnodice3Al volver a Atenas ejerció su profesión, eso sí, disfrazada de hombre. Y lo hizo alcanzando un gran prestigio entre las mujeres de la aristocracia.

Lo que provocó los celos profesionales del resto de los médicos atenienses, que hicieron correr el rumor de que “es uno de los que seduce y corrompe a las esposas de los hombres”.

Con testimonios falsos, Agnócide es acusada de violación sexual con penetración a dos pacientes. Como consecuencia de esta denuncia, es llevada ante el Aerópago, sede del Consejo, que estaba formado de arcontes y magistrados.
En su defensa, Agnodice, decidió revelar su verdadera identidad, su condición de mujer. Lo que agravó aún más la situación. Ahora lo que violaba era la ley que prohibía a las mujeres ejercer la medicina. Y eso era peor, pues estaba penado con la muerte.

Ante el intento de condena de los hombres, las mujeres atenienses de todas las clases sociales se movilizan en defensa de su causa.

Las mujeres casadas con los ciudadanos que formaban parte de la Asamblea popular, Consejos, Arcontes y Estrategos presionaban a sus maridos para que absolvieran a Agnócide.

agnodice2Una multitud de mujeres se concentró ante el templo en defensa de ella, proponiendo morir con ella si era condenada y ejecutada. Al mismo tiempo deciden no tener relaciones sexuales con los hombres, para no tener hijos y así liberarse de quedar embarazadas y no tener que parir.

Los magistrados ante la presión que ejercen las mujeres, absuelven a Agnócide y le permiten que ejerza la medicina como mujer en Atenas y debe hacerlo vestida y peinada como mujer.

Al año siguiente, como consecuencia del caso de Agnócide, se modifica la ley para que las mujeres puedan ejercer la medicina y además puedan estudiarla. La única limitación que ponen es que sólo podrán tratar a mujeres.

Las obstetrices o comadronas atenderían los partos sencillos, pero llamarían al médico si surgían complicaciones, y por otro lado, las ginecólogas serían expertas en las enfermedades propias de las mujeres.

Historias de gigantes (III). Imhotep, el primer científico.

Imhotep (c. 2690 – 2610 a. C.). fue un erudito egipcio que merece ser considerado un arquetipo histórico de polimata; sabio, médico, astrónomo, y el primer arquitecto conocido en la historia. 

Es el primer científico cuyo nombre aparece en la Historia ya que no sólo era médico, también era arquitecto y astrónomo: esto indica que tenía los conocimientos operativos de aritmética y geometría necesarios para manejar estas disciplinas.

imhotepSumo sacerdote de Heliópolis, fue chaty del faraón Necherjet Dyeser (Zoser), y diseñó la Pirámide escalonada de Saqqara, durante la dinastía III. El significado de la palabra Imhotep es «el que viene en paz». De origen plebeyo, hijo del también arquitecto Kanefer y de Kherduankh, según una inscripción hallada en el Uadi Hammamat, llegó a alcanzar, gracias a su valía personal, un significativo puesto en la Corte real, y llegó a actuar como consejero personal del rey a plena satisfacción de aquél.

Entre sus títulos, conocidos gracias a los jeroglíficos existentes en los restos de una estatua del rey Djeser hallada en Saqqara, tuvo los de Canciller del Bajo Egipto, Príncipe real, Juez principal, Sumo sacerdote de Heliópolis, Jefe de los trabajos públicos, Carpintero y Albañil real.

La importancia de la medicina egipcia se traduce en la figura de Imhotep, considerado como el fundador de la medicina egipcia, y autor del papiro Edwin Smith acerca de curaciones, dolencias y observaciones anatómicas (aunque este texto probablemente fue escrito alrededor del 1700 a. C., con añadidos de otros médicos).

Existe una entrada sobre el pergámimo Edwin Smith en “A hombros” dada su importancia histórica y científica.

La concepción mítico-religiosa de la enfermedad, en el Egipto de Imhotep, conducía a un enfoque mágico-religioso y empírico a la terapia médica. Es decir, una combinación de ritos, prácticas quirúrgicas y un extenso recetario farmacológico. También se registran algunos intentos de racionalización, como los que se aprecian en el papiro Smith, que describe 48 casos clínicos sin mencionar causas ni tratamientos mágicos y aportando un enfoque racional sobre el tratamiento de ciertas enfermedades y las heridas.

imhotep2En este texto Imhotep recomienda el uso de vahos de opiáceos como anestésico. Describe observaciones anatómicas, el examen, diagnóstico, tratamiento y pronóstico de numerosas heridas con todo detalle. Los tratamientos son racionales, y en un sólo caso se recurre a remedios mágicos. El papiro contiene las primeras descripciones de suturas craneales, de la meninge, la superficie externa del cerebro, del líquido cefalorraquídeo, y de las pulsaciones intracraneanas. Según un grabado de una losa sepulcral en Saqqara, Imhotep preconizaba la aplicación de presión en las arterias carótidas para calmar el dolor de cabeza, al disminuir el flujo de sangre al cerebro. Imhotep afirmaba que el pulso era un índice del corazón y de las condiciones del enfermo.

Imhotep fue el autor del complejo funerario de la “Pirámide Escalonada” de Saqqara, cerca de Menfis. en tiempos del rey Dyeser (2650 a. C.). La pirámide necesitó la extracción, transporte y montaje de miles de toneladas de piedra caliza, desafío notable ya que tal material nunca se había utilizado en grandes construcciones, para las que se usaban ladrillos de adobe, fáciles de hacer y baratos.
Un gran problema técnico era el peso de la piedra: Imhotep lo solucionó en parte usando bloques relativamente pequeños, más fáciles de transportar y manejar. Por otra parte, las columnas son decorativas o están adosadas a los muros, sin sustentar mucho peso. hay que tener en cuenta que en esta época el metal utilizado en herramientas era el cobre, poco adecuado para estos trabajos.

Tuvo que organizar todo el proceso de construcción, controlar el trabajo de cientos de obreros, y realizar la primera ciudad funeraria: rodeada por una muralla de unos mil quinientos metros de perímetro, construyó diversas edificaciones como decorado, y hacia el centro erigió una pirámide de seis gradas con una altura de sesenta metros. A su vez, se excavó en la roca del terreno, bajo la pirámide, la que sería la tumba de Dyeser (Zoser) y un conjunto de galerías para almacenar miles de vasijas funerarias, muchas grabadas con los nombres de sus predecesores.
imhotep3Aunque su vida es prácticamente desconocida, le fueron atribuidos los más antiguos textos de sabiduría, medicina y astronomía, y gozó de justa fama en el campo de las letras. Desempeñó también el cargo de médico y fue reconocido a su muerte como dios de la medicina y considerado incluso hijo del dios Ptah; los griegos, muchísimo más tarde, lo identificaron con el nombre de Imuthes, como Asklepios. La capilla de Saqqara -el Asklepion- fue lugar al que los lisiados y enfermos, en la Baja época, acudían en busca de curación. Muchos templos (dentro de otros complejos religiosos) le fueron consagrados: Karnak, Deir el-Bahari (aquí representado en compañía de su madre, de su esposa Renepet-neferet, y de diversas divinidades), Deir el-Medina e Isla de Filae (templo éste levantado por Ptolomeo V).

No ha podido ser identificada su tumba -una mastaba-, aunque se supone que hubo de estar en el sector norte de Saqqara, cerca del Serapeum de Menfis, en cuyas cercanías, tiempo después, se edificaría el Templo de Imhotep, “hijo de Ptah”. De Imhotep descienden una serie de cualificados arquitectos, cuyos nombres aparecen recogidos en una inscripción del Uadi Hammamat.

Historias de “gigantes” (II). Merit Ptah, la primera mujer mencionada en la Historia de la Ciencia.

Merit Ptah (c. 2700 a. C.) fue una médica del Antiguo Egipto.  Es la primera mujer conocida por su nombre en la historia de la medicina y también la primera mujer mencionada en toda la historia de la Ciencia.

ptahSu nombre significa “Amada de Ptah”, pues Ptah era un dios creador para los egipcios al que se atribuían poderes sanadores como los que tendría Merit.

La participación de la mujer en el desarrollo de la medicina y de la cirugía ha podido documentarse con una antigüedad cercana a los 3,500 años antes de la Era Cristiana.

En la antigua Mesopotamia, algunos grabados o textos cuneiformes, escritos en sumerio y en neoasirio, describen la atención de partos por mujeres empíricas llamadas Šabsutu. Asimismo, se sabe que en Sais y en Heliópolix existían escuelas de medicina o “casas de vida” para mujeres desde el año 3000 a.C., en las que las mujeres aprendían a enfrentarse a las enfermedades ginecológicas, a asistir a un parto y a cuidar a los recién nacidos.

Todo lo demás de esta mujer se desconoce: su fecha de fallecimiento, si publicó alguna obra, dónde vivió, a quién atendió, etc. Su imagen puede verse en una tumba en la necrópolis cercana a la pirámide escalonada de Saqqara. la primera de las pirámides de Egipto y el edificio de piedra más antiguo conservado en el mundo.

Su hijo, que era sumo sacerdote, la describió como “la médica jefe”.

En su honor, la Unión Astronómica Internacional bautizó un cráter de impacto en Venus como Merit Ptah.

Historias de “gigantes” (I). El primer heliocentrista; Aristarco de Samos.

Aristarco (griego antiguo: Ἀρίσταρχος, Arístarchos o Aristarjos; latín: Aristarchus; c. 310 a. C. – c. 230 a. C.) fue un astrónomo y matemático griego, nacido en Samos, Grecia. Es la primera persona, que se conozca, que propone el modelo heliocéntrico del Sistema Solar, colocando el Sol, y no la Tierra, en el centro del universo conocido.

aristarcoEl heliocentrismo (del griego: ἥλιος-helios «Sol» y κέντρον-kentron «centro») es un modelo astronómico según el cual la Tierra y los planetas se mueven alrededor de un Sol relativamente estacionario y que está en el centro del Universo. Históricamente, el heliocentrismo se oponía al geocentrismo, que colocaba en el centro a la Tierra..

El modelo no geocéntrico del universo fue propuesto por el filósofo pitagórico Filolao (hacia 390 a. C.). Según Filolao, hay en el centro del universo un «fuego central» alrededor del cual la Tierra, el Sol, la Luna y los planetas giran con un movimiento circular uniforme. Este sistema postulaba la existencia de un antimundo colineal con la Tierra y el fuego central, con el mismo periodo de revolución. El Sol gira alrededor del fuego central una vez por año y las estrellas están fijas; la Tierra muestra siempre la misma faz oculta de cara al fuego central, por lo que éste y la anti-Tierra son invisibles desde la Tierra. El concepto pitagórico de «movimiento circular uniforme» para referirse a los movimientos celestes permaneció inmutable por los siguientes 2000 años aproximadamente, y fue a ellos a quienes se refirió Copérnico al mostrar que la noción de una Tierra móvil no era nueva ni revolucionaria.

Heráclides Póntico (siglo IV a.C.) explicaba el movimiento diario aparente de la esfera celeste por medio de la rotación de la Tierra. Suele decirse que creía que Mercurio y Venus orbitaban al Sol, el cual a su vez (junto a los demás planetas) orbitaba alrededor de la Tierra.

La primera persona conocida que propuso un sistema heliocéntrico fue —con todo— Aristarco de Samos (c. 270 a. C.). Al igual que Eratóstenes, calculó el tamaño de la Tierra y midió el tamaño y las distancias de la Luna y del Sol en un tratado que ha sobrevivido; en éste, Aristarco concluye que el Sol es seis o siete veces más ancho que la Tierra y por ende cientos de veces más voluminoso.

aristarco3

Aristarco fue uno de los muchos sabios que hizo uso de la emblemática Biblioteca de Alejandría, en la que se reunían las mentes más privilegiadas del mundo clásico. Por aquel entonces la creencia obvia era pensar en un sistema geocéntrico. Los astrónomos de la época veían a los planetas y al Sol dar vueltas sobre nuestro cielo a diario. La Tierra, para muchos, debía encontrarse por ello en el centro de todo. Los planteamientos del reconocido Aristóteles hechos unos pocos años antes no dejaban lugar a dudas y venían a reforzar dicha tesis. La Tierra era el centro del universo y los planetas, el Sol, la Luna y las estrellas se encontraban en esferas fijas que giraban en torno a la Tierra. Pero existían ciertos problemas a tales afirmaciones.

Algunos planetas como Venus y, sobre todo, Marte, describen trayectorias errantes en el cielo, es decir, a veces se mueven hacia adelante y otras hacia atrás, lo cual está en flagrante contradicción con la tradición aristotélica, que decía que todos los movimientos y las formas del cielo eran círculos perfectos. Antes que Aristarco, Heráclides Póntico encontró una posible solución al problema al proponer que los planetas podrían orbitar alrededor del Sol y éste a su vez alrededor de la Tierra. Esto ya fue un gran salto conceptual pero aún era un modelo parcialmente geocéntrico.

El paradigma que dominaba era la Teoría geocéntrica de Aristóteles desarrollada a fondo años más tarde por Ptolomeo.

En el sistema ptolemaico, cada planeta es movido por dos o más esferas: una esfera es su deferente que se centra en la Tierra, y la otra esfera es el epiciclo que se encaja en el deferente. El planeta se encaja en la esfera del epiciclo. El deferente rota alrededor de la Tierra mientras que el epiciclo rota dentro del deferente, haciendo que el planeta se acerque y se aleje de la Tierra en diversos puntos en su órbita inclusive haciendo que disminuya su velocidad, se detenga, y se mueva en el sentido contrario (en movimiento retrógrado). Los epiciclos de Venus y de Mercurio están centrados siempre en una línea entre la Tierra y el Sol, lo que explica por qué siempre se encuentran cerca de él en el cielo.

Los trabajos originales de Aristarco de Samos se perdieron probablemente en uno de los varios incendios que padeció la biblioteca de Alejandría. Del modelo heliocéntrico de Aristarco solo nos quedan las citas de Plutarco y Arquímedes.aristarco2

En el siglo XVI, el De revolutionibus de Nicolaus Copernicus presenta una discusión completa de un modelo heliocéntrico del universo de un modo muy parecido al que Ptolomeo, en su Almagesto, había presentado su modelo geocéntrico en el siglo II d. C. Copérnico discute las implicaciones filosóficas del sistema que propone, lo elabora geométricamente en detalle con observaciones astronómicas seleccionadas para derivar los parámetros de su modelo y escribe numerosas tablas astronómicas que permitían calcular las posiciones pasadas y futuras de las estrellas y planetas. Con esto, Copérnico movió el heliocentrismo, de la especulación filosófica, a la astronomía geométrica predictiva -en realidad, no predecía la posición de los planetas mejor de lo que ya lo hacía el sistema ptolemaico.

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